{"id":495,"date":"2016-04-11T20:56:23","date_gmt":"2016-04-11T18:56:23","guid":{"rendered":"http:\/\/www.laia.nl\/?p=495"},"modified":"2024-03-06T13:32:29","modified_gmt":"2024-03-06T12:32:29","slug":"dol-gestacional-embaras-despres-de-perdua","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.laia.nl\/es\/duelo-gestacional-embarazo-despues-perdida\/","title":{"rendered":"Duelo gestacional: embarazo despu\u00e9s de p\u00e9rdida"},"content":{"rendered":"<p>Desde que perd\u00ed a Queralt he aprendido unas cuantas cosas sobre las diferentes dimensiones del duelo gestacional. Cosas que tienen que ver con mi experiencia y otras que tienen que ver con las experiencias de otras mujeres que desgraciadamente han pasado por una situaci\u00f3n similar.<\/p>\n<p>Una de las cosas que he aprendido es que cuando se pierde un embarazo hay que afrontar el duelo por la p\u00e9rdida de ese ni\u00f1o que se ha perdido y que no se llegar\u00e1 a conocer nunca. Pero, adem\u00e1s, a este duelo se a\u00f1ade la angustia de una posible infertilidad. Aunque todo el mundo nos diga \u2018ya conseguir\u00e1s un nuevo embarazo\u2019, el miedo nos come por dentro. Lo \u00fanico que podemos pensar es: \u00bfy si no? \u00bfY si no lo consigo? \u00bfY si, adem\u00e1s de perder un hijo, he perdido toda opci\u00f3n de ser madre de un hijo vivo?<\/p>\n<p>Las razones para este miedo pueden radicar en distintos lugares: la causa de la p\u00e9rdida (quiz\u00e1s nos ha desvelado alguna disfunci\u00f3n de nuestro propio cuerpo), si la consecuci\u00f3n de este embarazo perdido nos ha costado a\u00f1os y a\u00f1os de tratamientos contra la infertilidad y ya hemos perdido la esperanza, si los tratamientos de fertilidad nos han dejado sin recursos y ya no lo podemos volver a intentar, si la edad materna ya se acerca a la cuarentena\u2026<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n es diferente cuando lo que se pierde es un primer embarazo o uno posterior al nacimiento de un hijo vivo. Cuando ya se tiene un hijo, puede ser un poco -solo un poco- m\u00e1s f\u00e1cil transitar el duelo por un segundo o tercer hijo perdido. Al fin y al cabo, no te tienes que enfrentar con el miedo de \u2018y si nunca llego a ser madre\u2019 porque ya lo eres. Pero si tu idea de la maternidad va muy ligada a una familia con varios hermanos, tener ya un hijo no es consuelo.<\/p>\n<p>Donde mucha gente que no ha pasado por esto se equivoca, es en pensar que una vez se consigue un siguiente embarazo y un ni\u00f1o nacido vivo, \u00e9ste sustituye al que se perdi\u00f3.<\/p>\n<p>Un hijo vivo despu\u00e9s de una p\u00e9rdida ayuda a curar algunas de las dimensiones del duelo: finalmente hemos podido ser madre, o finalmente hemos conseguido un hermano o hermana para nuestro primer hijo. Pero eso no hace que olvidemos lo que hemos perdido por el camino.<\/p>\n<p>Yo nunca me plante\u00e9 tener tres hijos. Para m\u00ed lo ideal era tener dos. Tampoco tuve ninguna predilecci\u00f3n por si lo que iba a venir era un ni\u00f1o o una ni\u00f1a. Primero tuve un ni\u00f1o, y cuando estaba embarazada de Queralt y todav\u00eda no sab\u00eda que era una ni\u00f1a, ten\u00eda la intuici\u00f3n (y me equivocaba) de que ser\u00eda otro ni\u00f1o, y ya me parec\u00eda bien. Adem\u00e1s, se me antojaba m\u00e1s pr\u00e1ctico. Y estoy segura de que si entonces hubiera tenido un ni\u00f1o que hubiera nacido vivo, nunca habr\u00eda echado de menos tener una hija.<\/p>\n<p>Pero no fue as\u00ed, Queralt era una ni\u00f1a, y cuando me dijeron que era una ni\u00f1a y le pusimos nombre, yo ya me empec\u00e9 a imaginar mi vida con ella. Empec\u00e9 a hacer planes de futuro, deseos de futuro. Que no se cumplieron, porque muri\u00f3.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de perder a Queralt tuve la suerte de quedarme embarazada de nuevo. De un ni\u00f1o. Y ahora hago planes de futuro con dos ni\u00f1os. Me imagino c\u00f3mo ser\u00e1 Lluc con su hermano peque\u00f1o, como compartir\u00e1n juegos y aficiones (y quiz\u00e1s me equivoco). Pero todos estos planes, todas estas im\u00e1genes de futuro no pueden sustituir a las que hice con Queralt. Tendr\u00e9 dos hijos, que para m\u00ed siempre hab\u00eda sido suficiente, pero siempre seguir\u00e9 echando de menos a mi ni\u00f1a.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-1089 alignleft\" src=\"https:\/\/www.laia.nl\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/family-1-300x239.png\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"239\" srcset=\"https:\/\/www.laia.nl\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/family-1-300x239.png 300w, https:\/\/www.laia.nl\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/family-1-1024x815.png 1024w, https:\/\/www.laia.nl\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/family-1-768x611.png 768w, https:\/\/www.laia.nl\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/family-1.png 1300w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>Y no es que desee que mi segundo hijo sea una ni\u00f1a, no es que le reproche a \u00e9l que hubiera preferido que fuera ni\u00f1a, es que por mucho que yo siempre hubiera pensado que mi familia ideal era de dos hijos, a partir de ahora siempre ser\u00e1 de tres.<\/p>\n<p>Hace poco so\u00f1\u00e9 que el ni\u00f1o que llevo ahora en la barriga ya hab\u00eda nacido, pero que yo segu\u00eda estando embarazada, o lo volv\u00eda a estar, de Queralt. Y en ese instante de sue\u00f1o, todo encajaba, era mi familia tal como deb\u00eda ser. Hasta que despert\u00e9 y ech\u00e9 de menos a Queralt.<\/p>\n<p>Ahora, en la imagen mental de mi familia siempre faltar\u00e1 una ni\u00f1a. Pero no cualquier ni\u00f1a: Queralt. Porque Queralt existi\u00f3. Y siempre me faltar\u00e1. Porque las personas no son sustituibles, y los ni\u00f1os no nacidos tampoco.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Des que vaig perdre la Queralt he apr\u00e8s unes quantes coses sobre les diferents dimensions del dol gestacional. Coses que tenen a veure amb la meva experi\u00e8ncia i d\u2019altres que tenen a veure amb les experi\u00e8ncies d\u2019altres dones que malauradament han passat per una situaci\u00f3 semblant. 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